sábado, 21 de noviembre de 2009

MISS ALTRUISTA 2009

(Qué muerto está esto, la madre que me trajo.)

Ejem ... ¿HOLA? ¿Hay alguien?
¿..No? Mejor, por que la bochornosa pero humana anécdota que aquí os voy a narrar no es de explicarlo a los cuatro vientos, pero que más dá; ya me he unido al grupo del Facebook de "Yo también odio la frase: "PODEMOS SER AMIGOS".
Es obvio de lo que voy a hablar, a no ser que seais portugueses de metro ochenta o italianos con dinero (hola a ambos *guiño guiño*), ¡pandilla de insensibles hombres, con finalidades eroticosexuales entre cinturón y pantorrillas, desapareced de mi vista!

En fin .. Ay el amor y la submisión que proporciona el mismo... Es.. es.. como el alcohol; dices "nunca volveré a hacerlo" pero finalmente caes deshinibido ante su poder, por muy hecho mierda que te haya dejado antes. Y es que, exceptuando el paseillo que caminas desde el principio (o ni eso) hasta el fin de la relación, vives una resaca de agarrarse y menearse que ni por todo el tequila blanco del mundo.
Todo empieza como siempre; simples y estúpidas similitudes que podrias tener con miles de personas contrarias a tu sexo, pero tú vas y eliges esa, y como argumento el destino y el espacio tiempo, paso a paso, intentas crear una complicidad romántica digna de película de Johnatan Dayton y Valerie Faris.
Crees que estabais seleccionados de manera natural, que puedes ser una excepción de esas mujeres que no lo hicieron correctamente en su vida y de golpe.. ¡ZAS! Tus pies se alzan y la imaginación se desborda con escenas mágicas. Siempre que podía y debido a mis antiguos problemas amorosos, me bajaba a la tierra, pero a veces el día a día se pasaba con más facilidad con esas estúpidas y falsas imágenes. Me recordaba una y otra vez que eso eran. Una y otra vez.
A mi me costó mucho verlo, pese y todo.
Era un amigo más, me importaba su vida y su manera de pensar, pero a veces tanto que mi altruismo se agrandaba demasiado y me cuestionaba si a él también le interesaba tanto como yo, luego descubrí que no, por pequeños detalles a la hora de darme la patada (me la dió con un calcetín de lana, digamos). Pequeños detalles... ¡há! ¡Esos fueron los culpables! Hicieron complot contra mi cabeza racional llena de archivadores. Nunca os fieis de ellos. Tienen dos facetas, no sabes como te van a venir y ni de coña tireis de lo literal cuando los tengais cara a cara.

Durante mi etapa de enamoramiento, yo me lo quería tomar como algo platónico (y a su vez temporal), ya que si hacía el gilipollesco paso de explicarle lo que sentía lo perdería, tanto en la opción que deseaba como en la que no.
Hasta se transformó mi manera de ser y tuve charlas con personas que estaban en una relación amorosa y recomiendo que NO SE TENGAN. ¡Es verdad! Me colocaron en la percepción de Mi Pequeño Pony Pinkworld y ya me jodieron el clariforme. Que les haya salido (de momento) bien a ellos, no significa que a mi me tenga que salir bien. Y sí, cambié mi forma de mirarlo todo y actuar en general. Estaba tan convencida de que lo nuestro (¿lo nuestro? Por favor, si ni siquiera teniamos algo, ... nada, ¡NADA!) era tan especial que "tenerlo" fisicamente era una meta. Y una mierda.
Una mierda.
"Podemos seguir como ahora".
Una mierda.
Total, que me dijo que no. Ya he dicho antes que con un intento de "dulzura" y sin querer ofender, pero tío, por muy acolchado que fuese, me ha dolido lo mismo.

Y tal. Creo que he vomitado párrafos. ¿Veis? Es como el alcohol.

(No Surprises - Radiohead)