Hoy vengo calentita, como las tómbolas; a más grito, premio más fuerte.
Debo ser la unica persona.
Debo ser el unico ser de la tierra que no se alegra del todo por lo que viven sus amigos más cercanos, que más o menos apasionante y loco, solo consigue sacarme de mis casillas, y con una ¿sonrisa? de oyuelo a oyuelo, consigo decir entre dientes:
"¡Anda! ¡Qué suerte tienes...!"
En sí, la RAE lo definiría como envidia (Tristeza o pesar del bien ajeno), pero yo le llamo semiputada, por que no llega a que me estire de los pelos del todo. Para mi es algo insoportable, cansino y incomible, es como una boda de quien no conoces, como un beso de cualquiera en un funeral, como una cagada de paloma en una mochila negra y me atrevería a decir que es hasta como la boca de un metro, pero no puedo, solo por el "bien común".
Los muertos vivientes que han tenido que soportar alguna vez una historia sobre las aventuras (a veces con material audiovisual, pa rematar la faena) en la casa de la amistad en concreto, a la hora de salir, seguro, seguro seguro, que de camino a sus hogares con olor a fetiche casero han pensado algo como "joder, que vida más triste". Y nada más lejos de la realidad, por que cosas así, JODEN.
¡Felices vacaciones de verano y no vereis ni una sola foto typical summer ni aunque os harteis de Lambrusco!
(This Is How You Spell ''Hahaha, We Destroyed The Hopes And Dreams Of A Generation Of Faux-Romantics'' - Los Campesinos)
lunes, 13 de julio de 2009
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